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domingo, 15 de diciembre de 2013

Científicos detectan explosiones cósmicas de radio cerca de la Tierra



Las explosiones rápidas de radio (las erupciones de energía extrema que se producen una sola vez y duran una milésima de segundo) continúan desafiando a los astrónomos. En las primeras observaciones los científicos sugirieron que el fenómeno llegaba desde una distancia de miles de millones de años luz; sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista 'Monthly Notices of the Royal Astronomical Society', ha determinado que las fuentes de estas emisiones radio se encuentra mucho más cerca de 'casa': en las estrellas ardientes.

Según los científicos, las misteriosas explosiones de radio pueden ocurrir en el interior de los objetos más cercanos a nosotros como resultado de la interacción de los grupos de electrones en su corona con los flujos de plasma que se elevan desde las capas profundas de la estrella.

"Hemos descubierto que las fuentes de ráfagas rápidas de radio no tienen por qué ser eventos exóticos a distancias cosmológicas, sino que podrían deberse a la actividad magnética extrema en las estrellas galácticas cercanas", explica uno de los autores del estudio, el profesor de la Universidad de Harvard (EE.UU.) Abraham Loeb.

Loeb y sus colegas están observando el fenómeno cósmico desde el 2007, cuando un radiotelescopio terrestre por primera vez registró ráfagas muy cortas y poderosas producidas por la explosión de radio con espectro y propiedades muy inusuales. Desde entonces, los astrónomos han sido capaces de capturar cinco casos más de estas explosiones, lo que los llevó a la conclusión de que pueden producirse en dos ambientes adecuados: las estrellas jóvenes de baja masa y los binarios de contacto de masa solares, que orbitan tan cerca entre sí que comparten una maniobra común.

Siguiendo esta idea, los investigadores llevaron a cabo una serie de observaciones de los alrededores del sistema solar más cercanos a la Tierra y han descubierto un sistema binario en el lugar donde una vez se registraron llamaradas ultracortas. Según los científicos, esto permite considerar estos cuerpos celestes como las fuentes más probables de las explosiones de radio.