Translate

viernes, 27 de septiembre de 2013

Gran explosión en la Vía Láctea fue visible desde la Tierra

La Vía Láctea vista de la Tierra
Los antepasados del hombre actual pudieron contemplar una extraña luz en el cielo, resultado de una violenta explosión en el agujero negro ubicado en el centro de la Vía Láctea, hace dos millones de años. Sin embargo, no pudieron conocer a que se debía, y menos aún dejar registros del fenómeno, señala un artículo divulgado en la revista NewScientist.


En esa época despuntaba el género Homo. "Las herramientas de piedra ya habían empezado a fabricarse, pero el cerebro apenas había comenzado a ampliarse", explica a la revista científica el antropólogo Chris Stringer, del Museo de Historia Natural de Londres.

Los autores del trabajo también consideran que el Homo erectus pudo ser testigo del estallido, el Homo habilis y hasta el Australopithecus sediba y el Australopithecus africanus.

Por otra parte, la investigación, realizada por especialistas del Observatorio Astronómico Australiano en Sídney, señala que hasta el presente llegaron evidencias de esa explosión cósmica, es la Corriente de Magallanes, un arco de gas de hidrógeno que abarca más de 100 grados en el cielo, justo detrás de las galaxias vecinas de la Vía Láctea, la Gran y Pequeña Nube de Magallanes.

El estudio también encierra una interrogante. Si el agujero negro central fue capaz de semejante explosión en el pasado, puede repetirlo en el futuro, y si nuestros antepasados pudieron observar este suceso, podrá contemplarse otra vez.

En ese sentido, Joss Bland-Hawthorn, de la Universidad de Sídney, advierte que un montón de estrellas y nubes de gas pueden caer sobre el disco caliente alrededor del agujero.